sábado, 24 de mayo de 2014

Realizaron tercera jornada de limpieza y restauración del Humedal Angachilla

A través de una tercera jornada de limpieza continuaron los esfuerzos por concientizar a la población sobre el cuidado del Humedal Angachilla, lugar que es considerado parque urbano y cuya condición se ha deteriorado debido a visitantes que desconocen su aporte al ecosistema y la calidad de vida de las personas y suelen dejar residuos tanto en la tierra como en el río. 

Andrea Pino, directora del Centro Transdiciplinario de Estudios Ambientales (CEAM) de la Universidad Austral, expresó que en las poblaciones suele existir una percepción negativa de los humedales. “Se perciben como si fuesen sitios baldíos donde se van a tirar escombros; como focos de delincuencia donde se va a tomar alcohol y drogas”, señaló.

Sin embargo Pino sostuvo que los aportes y servicios que ofrecen estos espacios naturales son múltiples, incluyendo el control de micro climas, retención de nutrientes, captación de aguas lluvia y la purificación del agua, entre otros.

En este contexto se llevaron a cabo variadas actividades que incluyeron la limpieza del sitio, una feria de trueque y un taller para la construcción de casas de anidación para aves, en el cual jóvenes scouts pudieron aprender sobre las distintas especies que habitan los humedales. Todo esto se enmarca en un proyecto financiado por el Ministerio de Medioambiente y liderado por el CEAM en conjunto con la fundación FORECOS.

Reforestación

El ingeniero forestal Miguel Cárcamo, quien ha participado de la iniciativa desde sus inicios indicó que existe un objetivo a largo plazo que consiste en restaurar el tipo forestal que existía originalmente en el lugar, vale decir una mezcla de raulí, laurel y lingue. La importancia de esto va más allá de entregar arboles al ecosistema, explicó el ingeniero, sino que facilita la llegada de aves rapaces que se comen a roedores y otras especies que se puedan considerar plagas.

Otro beneficio de la restauración forestal que resaltó Cárcamo fue que “a medida que tu a un sistema incorporas arboles nativos, son capaces a través de este concepto de ´bosque esponja´ de retener agua y entregarla lentamente en los meses de verano cuando más se necesita”.

Baja convocatoria

A pesar de que se hizo una invitación “puerta a puerta” para que los vecinos participaran de las actividades, la convocatoria fue escasa. La directora del CEAM comentó que aún se cuestionaban las razones de esto, sin embargo algunos vecinos comentaron que se debe a que no existe un contacto directo de las personas con el humedal.

En ese sentido Manuel Pozo, empresario de ecoturismo en “Chonos”, quien aportó sus kayak para la limpieza del humedal en la parte acuática, manifestó que solo habrá una mejora se los vecinos son capaces de tomarle cariño al espacio. Además destacó que “al ser uno de los pocos humedales urbanos que hay en Valdivia y teniendo en cuenta la diversidad de flora y fauna que existe en el lugar, sacandole provecho y manteniendolo, podría ser un perfecto lugar de enfoque turístico para mostrar a la gente de afuera”. 

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